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Su herencia digital: qué preparar antes de que haga falta
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Nos dedicamos a recuperar datos de dispositivos cuyo titular ha fallecido. Casi todos los casos tienen la misma forma: algo que podría haberse dejado resuelto en media hora, en vida, acabó costándole meses a la familia, o no llegó a resolverse nunca.
Este artículo es la otra mitad de ese trabajo. Es lo que conviene hacer antes.
Casi nadie lo ha hecho
El estudio reciente más amplio sobre la materia es el que Which?, la organización británica de consumidores, publicó en abril de 2024 sobre 14.631 personas . Su titular:
- El 76 % no había hecho ningún plan, de ningún tipo, para sus bienes digitales tras la muerte
- El 18 % había dejado alguna indicación sobre cómo acceder a sus cuentas
- El 3 % había previsto algo sobre bienes digitales en un testamento
La misma encuesta encontró que un 6 % ya había necesitado acceder a las cuentas de una persona fallecida. Lo que más necesitaban no eran fotografías ni redes sociales: era el correo electrónico (74 %), porque el correo es la llave que restablece todo lo demás. Las fotos quedaron en segundo lugar, con un 31 %, y Facebook bastante más atrás, con un 24 %.
Es una encuesta hecha entre socios británicos de Which?, no entre población española, y conviene tomarla como indicativa y no como prueba sobre España. Pero esa distancia —tres cuartas partes sin ningún plan, y una minoría creciente que ya lo ha necesitado— es todo el problema.
Lo que cuesta cuando nadie preparó nada
Alemania, 2018. Los padres de una niña de quince años fallecida en una estación del metro de Berlín querían acceder a su cuenta de Facebook para entender si su muerte había sido un accidente. Facebook se negó. Pleitearon. El 12 de julio de 2018 el Tribunal Supremo Federal les dio la razón: una cuenta en una red social pasa a los herederos como un diario o un fajo de cartas, en aplicación del §1922 del Código Civil alemán (BGH III ZR 183/17, nota de prensa 115/2018 ).
Ganaron. Les costó tres años y tres instancias.
Italia, 2021. Un tribunal de Milán ordenó a Apple que diera a los padres de un joven fallecido en un accidente de tráfico acceso a los datos de iCloud de su hijo: recetas y fotografías que querían recuperar (Tribunale di Milano, Sezione I, auto de 10 de febrero de 2021). De nuevo, una victoria obtenida ante un juez, después de que la empresa hubiera dicho que no.
Empresas. La versión que más vemos no tiene nada de dramática. Fallece el administrador de Microsoft 365 de una empresa, y el segundo factor de autenticación de la cuenta de administrador está ligado al teléfono que llevaba en el bolsillo. Nadie hizo nada mal. Simplemente, la sociedad no puede entrar en sus propios sistemas, y Microsoft exige hoy una resolución judicial para liberar el contenido de una cuenta.
Fíjese en lo que tienen en común: en todos los casos la familia o la empresa tenían derecho a esos datos. El derecho nunca fue el problema. Probarlo, ante una organización que no tiene ninguna obligación de ponérselo fácil, sí lo fue.
Lo que las plataformas le dan de verdad, y lo que no
Tres de los grandes proveedores han construido herramientas para esto. Funcionan bien, y solo funcionan si las configura usted de antemano.
Apple, contacto de legado. Designa usted a una o varias personas; cada una recibe una clave de acceso, que más adelante presenta junto con el certificado de defunción. La parte que rara vez se le explica a la familia, en palabras de la propia Apple : entre los datos a los que no se puede acceder están «los datos almacenados en el llavero de iCloud (información de pago, contraseñas y claves de acceso)».
Léalo otra vez, porque es el mejor argumento de todo este artículo para usar un gestor de contraseñas. Su contacto de legado recibe sus fotografías. No recibe sus contraseñas, y sus contraseñas son lo que abre todo aquello que no es de Apple.
Google, administrador de cuentas inactivas. Fija usted un periodo de inactividad y Google le permite seleccionar hasta diez personas que recibirán sus datos cuando ese periodo transcurra, eligiendo qué datos recibe cada una, o datos distintos para personas distintas. También puede hacer que la cuenta se elimine automáticamente. Es la más flexible de las tres, y es enteramente voluntaria.
Meta, contacto de legado. Conviene entenderlo antes de confiar en él. Un contacto de legado de Facebook puede gestionar un perfil conmemorativo —fijar una publicación, cambiar la foto, responder a solicitudes de amistad—, pero no se le da acceso a la cuenta en sí, y los mensajes privados no se entregan. Si lo que su familia va a querer son sus conversaciones, esta no es la herramienta que se las da.
Microsoft. En la práctica, nada. El antiguo procedimiento de familiar más próximo ha desaparecido; el acceso al contenido exige hoy una resolución judicial.
Nadie publica cifras de adopción de estas herramientas, y cualquier porcentaje concreto que vea citado es casi con seguridad inventado. El 18 % de Which? es la mejor aproximación disponible, y sugiere que la respuesta es: muy pocos.
Lo que la ley le da en España
España sí tiene una respuesta legal, y es mejor que la de la mayoría de los países.
La Ley Orgánica 3/2018, artículo 3 permite a los herederos —y, señaladamente, a «las personas vinculadas al fallecido por razones familiares o de hecho», aunque no hereden nada— solicitar el acceso a los datos personales de la persona fallecida.
El artículo 96, el derecho al testamento digital, extiende esa facultad a los prestadores de servicios de la sociedad de la información, y el artículo 96.1.b) es la parte útil para planificar: faculta expresamente al albacea testamentario y a cualquier persona que el fallecido hubiera designado. Ese es el punto de anclaje. Puede usted nombrar en testamento a alguien que se ocupe de su vida digital.
Dos cosas que no conviene que le cuenten mal:
- El artículo 96.3 anunciaba un real decreto que fijaría cómo acreditar la validez y la vigencia de las instrucciones digitales. Casi ocho años después, y hasta donde hemos podido comprobar, no consta que se haya aprobado. No existe registro estatal.
- Cataluña construyó un registro y lo perdió. La Llei 10/2017 creó un Registre electrònic de voluntats digitals, el primero de España. El Tribunal Constitucional lo anuló en la STC 7/2019 (recurso 4751-2017), por entender que crear un registro público de derecho privado corresponde al Estado. El registro nunca llegó a entrar en servicio. Los artículos 411-10 y 421-24 del Codi civil de Catalunya siguen vigentes, de modo que la institución está viva, pero la vía pasa por el notario y no por un registro.
Como contraste: Francia lo tiene funcionando desde 2016. El artículo 85 de la Loi Informatique et Libertés permite a cualquiera dejar directives post mortem vinculantes, generales ante un tercero de confianza certificado o particulares ante cada proveedor, revocables en cualquier momento (CNIL ). Es el mecanismo que España anunció y no llegó a construir.
La media hora que hace casi todo el trabajo
Nada de esto exige empezar por un abogado.
- Configure las herramientas de legado que ya tiene. El contacto de legado de Apple, el administrador de cuentas inactivas de Google, el contacto de legado de Meta. Quince minutos las tres, y son gratuitas.
- Resuelva las contraseñas con un gestor, no con una lista. El acceso de emergencia de Bitwarden funciona como un interruptor de hombre muerto: un contacto de confianza solicita la entrada y, si usted no la rechaza dentro del plazo que haya fijado, se le concede automáticamente. El Emergency Kit de 1Password es una hoja impresa, y la propia guía de 1Password recomienda entregarla a «alguien de su confianza, como su cónyuge o alguien que figure en su testamento».
- Escriba un inventario, no unas credenciales. Dónde están las cosas, no cómo se abren: qué banco, qué correo, qué nube, qué registrador de dominios, qué asesoría. Dónde están las claves de recuperación. Dónde está la frase semilla, si es que hay alguna.
- Designe en testamento a quien se ocupe de su vida digital. En España esto es el artículo 96.1.b) haciendo trabajo de verdad. Su notario puede recogerlo dentro de un testamento ordinario.
- Resuelva ya la frase semilla. Un monedero en autocustodia sin copia de la semilla es irrecuperable: por nosotros, por el desarrollador del monedero, por cualquiera. El bitcoin perdido de esta forma se mide en millones de monedas: Chainalysis estimó que ya había entre 2,78 y 3,79 millones de BTC perdidos para siempre , aunque conviene señalar que esa estimación es de noviembre de 2017 y descansa sobre supuestos que sus propios autores explicaron abiertamente.
- Dígale a alguien que todo esto existe. El patrimonio digital mejor preparado no sirve de nada si nadie sabe que tiene que buscarlo.
Un error que conviene evitar
No escriba contraseñas en su testamento.
En Inglaterra y Gales, una vez concedido el probate, el testamento se convierte en un documento público: cualquiera puede pedir una copia a GOV.UK por 16 libras . Una contraseña escrita ahí es una contraseña publicada.
En España funciona de otro modo: un testamento español no es público, y las copias se expiden únicamente a quienes acreditan un interés legítimo. Pero la costumbre sigue siendo mala, por una razón distinta: los testamentos se leen en voz alta, se copian y circulan entre los herederos y sus asesores, y las credenciales cambian mientras que los testamentos no. Designe a una persona y señale dónde están las claves. No escriba nunca las claves.
Si prefiere no hacerlo solo
Acompañamos a familias y a family offices en las dos mitades de esto: preparar un patrimonio digital mientras hay tiempo, y recuperarlo cuando no lo hubo.
Una consulta de una hora cuesta 180 €, se atiende personalmente en español, inglés, català o italiano, y se descuenta íntegramente de cualquier encargo contratado en los treinta días siguientes. Si la respuesta honesta es que puede usted hacer esto solo en una tarde, se lo diremos, y este artículo es buena parte de las instrucciones.
Herencia digital: preparación y recuperación →
Las fuentes están enlazadas en el texto. Las cifras se citan con el tamaño de muestra y la fecha que dio quien las publicó. Cuando no hemos podido verificar un dato muy repetido, lo hemos dejado fuera en lugar de repetirlo. Este artículo es información general, no asesoramiento jurídico: para su propia sucesión, trabaje con su notario y su abogado.
